Por Raúl A. Veras
Hoy 15 de mayo, se cumplen 77 años de lo que se conoce como La Nakba, que fue el inicio de un proceso continuo de despojo a sangre y fuego de los territorios del pueblo palestino, llevado a cabo por el sionismo israelí, con el apoyo total del imperialismo yanquis y otras potencias europeas.
Significa el inicio de un proceso continuo de desplazamiento, ocupación y negación de derechos que marca la vida del pueblo palestino hasta hoy, pues se ha convertido en algo permanente.
Los siguientes datos sirven para demostrar los horrores que le va tocado vivir al pueblo palestino:
-6 millones de refugiados, registrados por UNRWA en 2024. La mayoría vive en 58 campos de refugiados en Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y Gaza.
-3 generaciones han nacido y muerto sin volver a sus aldeas.
Conservan las llaves y los títulos de propiedad como prueba de que fueron expulsados.
La Resolución 194, de la ONU de 1948 reconoce el derecho al retorno y a la indemnización. Sin embargo, Israel la bloquea desde entonces.
Después de la Nakba continuó el proceso de ocupación de lo que quedaba:
– 1967: Israel ocupa Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Otro desplazamiento de 300.000 palestinos.
Mediante la llamada «Ley de Jerusalén», del 30 de julio de 1980, los sionistas la declaran «completa e indivisa», y la convierten en la capital del Estado terrorista de Israel.
Hoy, Cisjordania está fragmentada por 700 puntos de controles, 160 asentamientos ilegales y el muro de separación. La Franja de Gaza lleva 17 años bajo bloqueo y sometida a total exterminio en la actualidad.
Todo esto ha traído como resultado la existencia de un pueblo dividido en 4 fragmentos: refugiados en el exilio, palestinos en Israel con ciudadanía de segunda clase, palestinos en Cisjordania bajo ocupación militar, y palestinos en Gaza bajo asedio criminal y genocida,
Sin embargo, el pueblo palestino no se rinde: ¡resiste y lucha! No han podido borrar su identidad como pueblo. Es todo lo contrario:
a) se mantiene la memoria. Por eso cada 15 de mayo conmemoran la Nakba en todas partes del mundo. Las escuelas, los campos de refugiados y la diáspora mantienen viva la geografía de las 531 aldeas destruidas.
b) Conservan su cultura: La poesía de Mahmud Darwish, el bordado tradicional tatreez, la cocina y la música se convirtieron en actos de resistencia, que estimula sus luchas y mantiene viva su ejemplar resistencia.
c) Se mantienen organizados: Desde la fundación de la OLP hasta los comités populares en los campos, la lucha pasó de la derrota militar de 1948 a la resistencia civil, militar y política.
Sin embargo, ese proceso de despojo iniciado en 1948, ha dejado un terrible impacto humano y social indescriptible. Los números así lo confirman:
-Pobreza estructural: En los campos de Líbano y Gaza, el desempleo juvenil supera el 60%.
-Salud mental: Estudios de OMS muestran que el 54% de los niños en Gaza sufren TEPT por los bombardeos cíclicos desde 2008 y agravado con la matanza infantil que vienen ejecutando en estos últimos años.
-Educación interrumpida: Los niños en Gaza han vivido 5 grandes guerras, antes de cumplir 18 años.
En todo esto la Nakba es el núcleo o centro del conflicto. Mientras no se resuelva el despojo de 1948, no habrá ninguna posibilidad de paz.
Para el pueblo palestino no le queda otro camino que no sea el de la lucha permanente por el retorno como derecho individual y la resistencia diaria a la ocupación y al borrado cultural.
¡Palestina vencerá!
Municipio Santo Domingo Este.






