Por Danilo Cruz Pichardo

A muchos sorprendió el triunfo arrollador de Abel Martínez en las recién celebradas primarias del PLD, porque la gente suele poner como parámetro resultados de eventos anteriores. Y se creía que como Danilo impuso a Gonzalo Castillo, también lo haría con Margarita Cedeño.

En política, sin embargo, dos más dos no son cuatro, porque los acontecimientos evolucionan conforme a las circunstancias y estas últimas han sido cien por ciento desfavorables al presidente de ese partido desde su salida del poder.

Mientras Medina ha sido objeto de imputaciones delictuosas y persecuciones judiciales, que involucran a su entorno militar, político y familiar, el alcalde de Santiago recorría el país con el presupuesto de su municipio.

Y aunque Martínez sea más de lo mismo, no deja de ser un rostro fresco y posiblemente vendible para los peledeístas, al ser exhibido en la vitrina principal en la contienda comicial de 2024. No se puede descartar nada respecto a las perspectivas electorales de Abel como candidato presidencial. Inclusive hay quienes piensan que podría tener menos rechazo que Leonel Fernández y que Luis Abinader.

La historia electoral de los países democráticos, incluyendo a la República Dominicana, señala que los candidatos de menos rechazo tienen un mayor espacio de crecimiento. Para los comicios de 1996 a Leonel Fernández se le percibía como un “doble A” al compararse con un “Grandes Ligas” como era el doctor José Francisco Peña Gómez. Peña obtuvo un 46% en primera vuelta y Leonel un sorprendente 39%. Peynado, que había quedado en tercer lugar, alcanzó un 15.25%. Como ninguno de los aspirantes logró el requerido 50% hubo que celebrar una segunda ronda.

Y en ese balotaje, del 15.25 obtenido por el PRSC, Leonel Fernández conquistó un 12.5 y Peña Gómez apenas 2.75, de manera que los resultados finales fueron 51.5% a 48.75%. Esas estadísticas llevan a la conclusión de que un político joven y de menor background puede vencer a otro de más experiencia y de mayor nivel. ¿La causa? Tasa de rechazo.

Ahora ocurre, sin embargo, que Leonel Fernández sería uno de los candidatos de mayor rechazo político, conforme a investigaciones que se conocen. Aunque mostró buen acelerador, al pasar el certamen electoral de 2020, al ser el beneficiario directo de la hemorragia de peledeístas que salían de su partido para irse a la Fuerza del Pueblo, parece que se le agotó el combustible. Hace más de un año que Fernández ha estado oscilando entre el 17 y el 23%, aunque llegó a tener un pico de un 30%.

Muchos, erróneamente, suelen sacar a relucir los porcentajes obtenidos por los aspirantes en los torneos anteriores. Es así como a Leonel le enrostran haber sacado menos de un 5% en julio de 2020, sin analizar que todo el que estuvo en contra del PRM dio su voto al PLD, por la bipolarización que se produjo, pero no es indicativo de que el 38% que logró Gonzalo sentía rechazo por el hoy líder de la Fuerza del Pueblo.

Si fuera así Gonzalo anduviera con esos votos en sus bolsillos, como también Abinader tuviera el 53% que sacó. Esos votos no eran de uno ni de otro. Fue el resultado de circunstancias muy específicas. Y la experiencia indica que cada proceso resulta diferente al anterior.

En lo que toca a los venideros comicios de 2024 el panorama empieza a definirse con la escogencia del candidato del PLD. Y se da como un hecho que Leonel sería el candidato de la Fuerza del Pueblo, porque el único objetivo de esa organización es llevar a Fernández a la Presidencia de la República por cuarta ocasión, lo que resulta poco atractivo para muchos electores.

Resultaría, de igual manera, poco atractiva una eventual candidatura de Luis Abinader, después de cuatro años de presidir un gobierno oligárquico, carente de luces en servicios vitales como educación y salud, con altos niveles inflacionarios, con carburantes por las nubes y una tarifa eléctrica insoportable para las clases media y baja.

Y aunque algunos dan como un hecho que el actual presidente sería candidato nuevamente, en las primarias del PRM no se descarta una sorpresa. Es sorpresa sí que un presidente en ejercicio pierda internamente, pero sin muchos ruidos el doctor Guido Gómez Mazara viene organizando gente en todo el país, exhibiendo mayor fuerza entre jóvenes y mujeres. En los próximos días inicia una campaña, por los medios de comunicación social y las redes sociales, denominada “Inscríbete con Guido”. Desde ya hay millares de dominicanos de diferentes sectores de la vida nacional listos para ofrecer su apoyo.

Luis Abinader recorre el país, dispone del presupuesto de la nación y da primeros picazos, pero las obras de su gobierno no se ven. Además, Abinader ofreció el primer empleo a la juventud y no cumplió, como no ha dado cumplimiento a nada de lo prometido en campaña. Su mayor obra había sido el Ministerio Público Independiente, hasta que, con la mediación de Hipólito Mejía, pactó con Danilo Medina una alianza política a cambio de impunidad. Puso en libertad a sus hermanos y a otros adláteres, pero ahora resulta que el presidente del PLD, conocido como un gran estratega, no tiene forma de honrar ese acuerdo, con la derrota apabullante recibida por Margarita Cedeño. El respaldo de Danilo a Margarita no se conoce, pero la gente comenta no solo que perdieron uno y otro, sino que también perdió Luis Abinader.

Es en esas condiciones que Abinader acudiría a una primarias con Gómez Mazara, de quien se dice ha evitado la renuncia de perremeístas de todo el país, los cuales jugarían su última carta por ese aspirante presidencial, después de haber sido dejados como “Perico” por el presente Gobierno.

Luis Abinader está en un dilema interno, pues si gana con malas artes, usando los fondos estatales, Gómez Mazara probablemente no lo apoyaría. Y una división, por más que se minimice, tiene un impacto sicológico en la población que en ocasiones cuesta el poder político.

Ya el PLD tiene a Abel Martínez de Candidato y es un hecho que la Fuerza del Pueblo escogería a Leonel Fernández sin ninguna amenaza de división, pero ese no es el caso del PRM, entidad que tiene por delante procesos que pueden ser traumáticos.

danilocruzpichardo@gmail.com