Qué le pasa a Daniel Ortega en Nicaragua

Por: Redacción

Por Luis D. Santamaria/Mi observatorio*

Que le estará pasando al presidente Daniel Ortega en Nicaragua que con su incorrecto accionar está contribuyendo a la ingobernabilidad de esa nación centroamericana, lo que no le augura nada agradable a su recién iniciada gestión de gobierno.

Con las incorrectas acciones abusivas en contra de distintos sectores sociales antes y después de las elecciones en que fue reelecto como presidente de Nicaragua ha seguido atropellando a todo el mundo sin importar el qué dirán.

Primero fue antes de las elecciones en que apresó y maltrató a todo aquel que mostrara oposición a su gobierno, inclusive llegó a apresar a dirigentes opositores de tal manera que muchos optaron el retirar sus candidaturas como forma de evitar la represión.

Ahora la emprende en contra de la Iglesia Católica, llegando inclusive a emprender acciones tan repugnantes como la de arrestar al obispo Rolando Álvarez. Acción represiva intolerable.

Daniel Ortega está siendo criticado por los recientes ataques a líderes de la Iglesia en Nicaragua, que se contaban entre los pocos que aún podían elevar críticas contra el gobierno Ortega-Murillo.

El obispo Rolando Álvarez fue detenido luego de que la Policía allanara su residencia y lo pusiera en arresto domiciliario. Otros siete sacerdotes están también en la cárcel por cargos que van desde supuesto abuso infantil hasta la alteración del orden público, aunque ninguno ha sido condenado.

Ahora la emprende contra la Arquidiócesis de Managua, que preside el cardenal Leopoldo Brenes, quien anunció que la policía le notificó que por razones de seguridad pública no serán permitidas las procesiones en las festividades de San Miguel Arcángel y de San Jerónimo, que se celebran en Masaya, 30 kilómetros al sureste de la capital.

La festividad de San Miguel Arcángel se realiza el 29 de septiembre y la de San Jerónimo, patrono de la ciudad, el 30 del mismo mes y su celebración se extiende hasta noviembre, siendo una de las más largas en el país.

Ante la medida policial, la Arquidiócesis (que comprende la capital y ciudades vecinas de Masaya y Carazo) invitó a los devotos y promesantes de los santos patronos a rendirles homenaje con la fe y devoción en sus corazones y con «la fuerza de la herencia ancestral en sus comunidades».

Es la segunda vez de acciones de fuerza

Es la segunda vez que la policía prohíbe a la Iglesia católica realizar una procesión. Antes lo hizo en ocasión del cierre del congreso mariano y el fin de la peregrinación de la imagen de la Virgen de Fátima, el pasado 13 de agosto, ambos en la capital.

La Iglesia católica había reanudado este año la realización de procesiones, después de dos años que las interrumpió por medidas de seguridad a causa de la pandemia del covid-19.

En 2018, Masaya, fue considerada una ciudad rebelde, por su rechazo a las medidas de fuerza contra manifestantes que protestaban contra una reforma a la seguridad social y que derivó en un reclamo de renuncia al presidente Daniel Ortega, en el poder desde el 2007.

Otras acciones represivas contra la iglesia

La prohibición de realizar actos religiosos en la vía pública se inscribe en las acciones emprendidas por el Gobierno contra la Iglesia católica que arreciaron en agosto con el arresto domiciliar del obispo de la diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez.

Las relaciones entre el clero y el Gobierno son tensas desde 2018, cuando los curas abrieron los templos para atender heridos en las protestas en contra del Gobierno, que dejaron 355 muertos y cientos de heridos, según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Ortega, un exguerrillero de 76 años, acusa a los religiosos de haberse supuestamente aliado con sus opositores en un alegado fallido golpe de Estado para derrocarlo con el apoyo de Estados Unidos. Eso solamente él se lo cree.

*El autor es periodista. Reside en Monte Plata.

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