Por Guarionex Concepción
Las autoridades del Estado, específicamente las del sector vial o de transporte, se tienen que activar.
Como ciudadano propongo que sea declarado de alto interés nacional tomar todas las medidas pertinentes para enfrentar los accidentes de tránsito, que diariamente cobran decenas de vidas en calles, carreteras y avenidas del país.
En vista de que se observa una amplia intervención del factor humano en la causa de numerosas tragedias, no podemos seguir fríamente dejando pasar y dejando hacer.
Es de todo punto de vista imposible que sigan muriendo cada vez más dominicanos en nuestras vías de comunicación, por negligencia de conductores y autoridades.
El drama no puede ser más patético. Por eso se hace preciso, impostergable, que actuemos con firmeza, sin anuncitos pendejos, tomando el toro por los cuernos, empantalonándonos y dejando las medias tintas, ante un asunto de máxima gravedad.
La sociedad dominicana vive en vilo, nerviosa y asustada, cuando tiene que subir a un vehículo y moverse por las calles dominicanas en gestiones necesarias para sus ocupaciones diarias
Esa aprensión se produce máxime cuando son sus hermanos, hijos padres o amigos los que tienen que moverse en medio de un trafago cada vez más absorbente, para el cual hay que tirarse a la calle.
No podemos ser indiferentes ante una situación que se lleva en sus garras a hijos de la patria y enlútese a los demás. Y es bueno apuntar que eso puede evitarse con la misma voluntad que se corrigió el desorden de la Duarte con París, de Pinturas, los famosos puntos de ventas de la avenida Independencia con Luperón, entre otros males con decenas de años.
Ya es imperioso que se declare alguna emergencia para detener el horrendo espectáculo de cuerpos y vehículos destrozados, a lo largo y ancho del territorio nacional. Es hora de parar ese dolor nacional, que debe avergonzar y que, peor aún, a todos nos hace vivir en alerta.



