Impulsemos la Asamblea Nacional Constituyente

Luis D. Santamaria
Impulsemos la Asamblea Nacional Constituyente

Por Luis D. Santamaria/Mi observatorio*

Impulsamos la Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución ya que ese sería el mecanismo más idóneo para terminar con el relajo de que cada cuatro años se quiera cambiar para complacer los caprichos de los gobernantes de turno

El doctor José Francisco Peña Gómez siempre fue partidario de que la Constitución de la República se modificara pero a través de una Asamblea Nacional Constituyente cuyos integrantes fueran seleccionados única y exclusivamente con esos fines.

Pero lamentablemente los sectores más retrogradas y conservadores del país siempre se opusieron a esta iniciativa del fenecido líder político ido as de tiempo en sus afanes de convertir al país en una nación ética y democrática donde se respetara estrictamente la Carta Magna.

Decía el líder político que los asambleístas escogidos con esos fines serían elegidos libérrimamente de entre los diversos sectores sociales del país con el único propósito de estudiar y analizar pormenorizadamente los cambios que se les deberían hacer a la Constitución de la República luego de un consenso generalizado.

No me explico cuál es el miedo que se tiene a que los asambleístas constituyentes sean los que estudien y analicen pormenorizadamente los cambios institucionales que requiere la Carta Magna para actualizarla y ponerla a tono a con los tiempos.

Asamblea o congreso constituyente

Una asamblea o congreso constituyente es un organismo de representantes colegiado que tiene como función redactar la nueva constitución, dotado para ello de plenos poderes o poder constituyente al que deben someterse todas las instituciones públicas.

Una asamblea o convención constituyente o constitucional es una reunión nacional de representantes populares que asumen el objetivo específico de dictar las reglas que, en el futuro, regirán la relación entre los diversos sectores sociales de una nación.

De la única manera que en República Dominicana se acabaría con el relajo de querer modificar la Constitución cada vez que le da la gana a un presidente de turno es introduciendo una sustancial reforma que neutralice cualquier intento fuera de los normal de pretender cambiarla a cada momento.

Está bueno ya de este relajo de no querer acatar los que establece nuestra Carta Magna en lo que tiene que ver con la forma como debe modificarse y los presidentes de turno no andar con zancadillas políticas de querer hacerse un traje a la medida con la Constitución.

Por tal razón debemos impulsar desde ya la Asamblea Nacional Constituyente como fórmula para acabar de una vez y por toda con el relajo este a que nos tienen sometidos los mandatarios de turnos cada vez que se le mete en la cabeza la idea de seguir en el cargo más allá del periodo para el cual fue electo.

*El autor es periodista. Reside en Monte Plata

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