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sábado, julio 18, 2026
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Tierra de nadie

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Por Guarionex Concepción

Un mensaje reenviado por el hermano colega Erick Mendoza, me ha hecho escribir estas líneas sobre uno de los absurdos que florecen en nuestra amada tierra.

Es una carta que firma el padre Rainer Rafael Vásquez Ferreira, expulsado por el poder de la empresa de la comunidad de Baitoa, donde impartía la fe religiosa. Lo sacaron del humilde poblado porque levantó su voz contra la explotación de la loma Los Melaos, ubicada en ese municipio.

Cementos Cibao ha amarrado todos sus cabos y hecho anclaje en áreas vulnerables del Estado, afianzando su fuerza económica para destruir el patrimonio de los baitoeros y depredar la loma, llevándose el clinker para alimentar sus calderas e incrementar su fabulosa fortuna a costas de la vida del río Yaque del Norte y los afluentes que producen el agua del Cibao. Me tomo el derecho a reproducir la carta del Padre Rainer:

Sin embargo, pese a ese valeroso aldabonazo, y las protestas de los líderes y los comunitarios de Baitoa, las marchas de religiosos y todos los defensores de la loma, me temo que el poder de quienes están detrás de Cementos Cibao y sus complices de las instituciones oficiales, se impondrá, aunque tenga que obligar el traslado de todos los curas que lleguen a Baitoa.

¡Pobre patria nuestra! Parece que sólo aman tus riquezas naturales los pobres que te pueblan y que no tienen el favor de las instituciones cómplices, ni palas retroexcavadoras, ni tractores, ni representación en ninguno de los poderes que conforman el Estado. Así hemos perdido los ríos, su arena, los bosques y sus árboles y si no hemos perdido el aire, es porque no pueden envasarlo y llevarlo a vender, como hacen con todo lo demás, sin que nadie los detenga.

Carta de Despedida.

Padre: Rainer Rafael Vásquez Ferreira

Estimados hermanos y hermanas de esta Parroquia San Ramón Nonato en Baitoa, al finalizar mi última misa dominical en esta Parroquia, quiero agradecer inmensamente la acogida, el afecto y el cariño que me han expresado.

Estoy sumamente agradecido de ustedes. Algunas personas amigas, cuando se enteraron que se me había trasladado a Baitoa, me dijeron que se me había enviado a Baitoa para darme un castigo, pero tengo que decirles que estar en Baitoa ha sido una gran bendición para mí. Aquí encontré gente de fe, gente acogedora, amable, respetuosa y con un grado alto de generosidad y caridad verdadera. Estoy muy agradecido de ustedes.

Antes de finalizar estas palabras, quiero dejar bien claro tres cosas:

1. He dicho, digo y seguiré diciendo que lo que está haciendo Cemento Cibao en Loma de Los Melaos es un crimen ecológico.

2. Ese crimen se está realizando vertiginosamente con la autorización del Gobierno de la República Dominicana y la connivencia de algunos eclesiásticos.

3. Quiero también dejarle bien claro a Cemento Cibao que no he aceptado, ni acepto ni aceptaré su regalo personalizado, el cual me fue ofrecido a poco tiempo de yo llegar a esta Parroquia. Mi conciencia y el ministerio sacerdotal que ejerzo, ni se venden ni se rentan.

Reitero mi agradecimiento a todos los Agentes de Pastoral que de manera diversa colaboraron en el servicio pastoral que he realizado durante siete meses, a las diez comunidades que conforman la Parroquia San Ramón Nonato y al Municipio de Baitoa. Muchas gracias, y que el Señor los bendiga y los proteja de todo peligro y de todo mal.

Amén.

Así es nuestro paisito de chuflai, donde nada es de nadie, si yace a la intemperie, hasta que el poderoso se da cuenta que tiene un valor agregado, que puede ser caliche, arena, material que interese a las granceras, carbón mineral, aluminio, oro y todo lo que el poder del dinero pueda ver primero que los infelices mortales. ¡A dónde nos llevarán estos caminos!

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